A TU SALUD
PROTEGER LOS LABIOS DEL SOL REDUCE LA RESPIRACIÓN DEL HERPES.
La radiación UV favorece la reactivación del virus y el bálsamo actúa como barrera
El herpes labial, una infección tan común como molesta, podría reactivarse con menos frecuencia si los labios se mantienen hidratados y protegidos del sol. Así lo explica Carolina Meroño , estudiante del Diploma de Experto en Comunicación Pública, Divulgación de la Ciencia y Asesoramiento Científico de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en un artículo divulgativo donde detalla cómo el uso de bálsamos labiales con protección solar puede ayudar a prevenir la reaparición del herpes simple tipo 1 (VHS‑1).
El virus se transmite por contacto directo: fricción de piel con piel, saliva o incluso al compartir objetos como toallas. Una vez adquirido, permanece en el organismo de por vida. Alterna fases activas, en las que provoca las características ampollas y úlceras en el labio, con fases de latencia en las que queda "paralizado" dentro de las neuronas sensoriales del nervio trigémino. Desde ese refugio, puede reactivarse ante determinados estímulos y volver a causar
lesiones.
Meroño describe con claridad el proceso clínico que muchos pacientes reconocen de inmediato: primero aparece el hormigueo, la quemazón y el dolor; después surgen las ampollas, que evolucionan a úlceras y finalmente a una costra que se desprende cuando la lesión cicatriza. Ese ciclo puede repetirse varias veces al año, dependiendo de los factores que desencadenan la reactivación viral.
Entre esos desencadenantes, la fiebre es el principal, pero no el único. El estrés, los cambios hormonales en mujeres, ciertos fármacos inmunosupresores, las lesiones en la piel y la exposición a la luz solar también pueden reactivar el virus. La radiación ultravioleta (UV) desempeña un papel especialmente relevante: su impacto sobre el sistema inmunitario, la inflamación y el daño celular crea un entorno propicio para que el virus salga de su estado de latencia.
Diversos estudios han observado que personas expuestas de forma habitual al sol por motivos laborales o deportivos -nadadores, pescadores, agricultores, esquiadores- presentan una mayor probabilidad de sufrir reactivaciones del herpes labial. La radiación UV reduce la capacidad del sistema inmunitario para controlar el virus, induce la producción de moléculas proinflamatorias y daña las células epiteliales, activando mecanismos de reparación que pueden favorecer la replicación viral.
En este contexto, la piel de los labios es especialmente vulnerable. A diferencia de otras zonas del cuerpo, carece de glándulas sudoríparas y apenas contiene queratina y melanina, dos componentes que actúan como barrera natural frente a la radiación UV. Su capa más externa, el estrato córneo, es muy fina y pobre en ceramidas, lo que facilita la pérdida de agua y reduce la hidratación. Además, por su localización, los labios están expuestos de forma constante a factores ambientales como el viento, el frío o la sequedad, que los vuelven más frágiles y propensos al daño.
Por ello, Meroño subraya que el uso de bálsamos labiales con protección solar puede ser una medida sencilla y eficaz para reducir la frecuencia de las reactivaciones. Estos productos hidratan la piel, refuerzan su función barrera y disminuyen la cantidad de radiación UV que llega a los labios. Al hacerlo, ayudan a evitar la supresión inmunitaria, la inflamación y el daño celular que favorecen la reactivación del virus.
El consejo coincide con las recomendaciones de dermatólogos y especialistas en enfermedades infecciosas, que desde hace años insisten en la importancia de proteger los labios del sol, especialmente en verano y en actividades al aire libre. Aunque el uso de bálsamo no evita la infección -el virus permanece en el organismo- sí puede reducir la probabilidad de que vuelva a activarse.


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