GRANADA HOY / ¿ DÓNDE COMER BIEN FUERA DE GRANADA CAPITAL? CINCO RESTAURANTES POR LOS QUE MERECE LA PENA HACER KILÓMETROS /
De Güéjar Sierra al Valle de Lecrín, un viaje para descubrir cocina tradicional, brasas y producto local mientras se recorre la provincia
El pueblo de Granada para visitar en septiembre: aguas termales, monumentos y acantilados
Puede un restaurante ser motivo suficiente para coger el coche y hacer unos cuantos kilómetros? En Granada hay mesas que permiten convertir una comida en algo más: una vuelta por la montaña, un paseo por el Valle de Lecrín o simplemente la excusa para conocer otro rincón de la provincia.Hay cocinas familiares que han pasado de padres a hijos, antiguos molinos convertidos en restaurantes y establecimientos en los que el paisaje termina formando parte del plan. Algunos llevan décadas abiertos y otros han ido cambiando mientras mantenían su vínculo con el lugar en el que nacieron.
De Güéjar Sierra a Melegís, recuperamos cinco restaurantes de la provincia para comprobar qué ha cambiado desde que hablamos de ellos por primera vez y qué se puede encontrar hoy en sus mesas.
Güéjar Sierra: Las Lomas
COCINA DE MONTAÑA
Sierra Nevada pone el paisaje y Las Lomas, la mesa. El restaurante se encuentra en la carretera de Güéjar Sierra, en el kilómetro 6,5, y forma parte de un complejo que suma alojamiento y camping, por lo que la sobremesa puede terminar convirtiéndose en un plan bastante más largo.
Aquí la cocina mira hacia el recetario de la zona y, sobre todo, hacia las brasas. En su carta siguen apareciendo platos muy reconocibles de la gastronomía granadina y de montaña: migas completas, carne en salsa de almendras, choto, conejo con ajos o manitas de cerdo, además de diferentes carnes a la brasa.
La ubicación hace el resto. Desde su terraza se abren las vistas hacia el embalse de Canales y Sierra Nevada, en uno de esos rincones en los que resulta sencillo alargar un poco más la comida antes de volver a casa.
Sierra Nevada pone el paisaje y Las Lomas, la mesa. El restaurante se encuentra en la carretera de Güéjar Sierra, en el kilómetro 6,5, y forma parte de un complejo que suma alojamiento y camping, por lo que la sobremesa puede terminar convirtiéndose en un plan bastante más largo.
Aquí la cocina mira hacia el recetario de la zona y, sobre todo, hacia las brasas. En su carta siguen apareciendo platos muy reconocibles de la gastronomía granadina y de montaña: migas completas, carne en salsa de almendras, choto, conejo con ajos o manitas de cerdo, además de diferentes carnes a la brasa.
La ubicación hace el resto. Desde su terraza se abren las vistas hacia el embalse de Canales y Sierra Nevada, en uno de esos rincones en los que resulta sencillo alargar un poco más la comida antes de volver a casa.
Nívar: El Gallo
A POCOS KILÓMETROS DE LA CIUDAD
No hace falta recorrer media provincia para sentir que el paisaje ha cambiado. A pocos kilómetros de Granada, Nívar permite poner algo de distancia con la ciudad y acercarse a las estribaciones de Sierra Arana.
Allí continúa El Gallo, en el número 17 de la calle Torrecilla. Su cocina se mueve por terrenos mediterráneos y españoles, con las carnes también presentes entre su oferta.
El restaurante cuenta además con espacio exterior y aparcamiento y está rodeado de naturaleza, por lo que el desplazamiento hasta Nívar puede servir para algo más que sentarse a la mesa. Una dirección cercana para quienes quieran buscar un plan fuera de la ciudad sin que el trayecto se coma buena parte del día.
Huétor Vega: Balcón del Genil
MÁS DE MEDIO SIGLO DE HISTORIA
Hay restaurantes a los que se vuelve por lo que llega al plato y otros en los que resulta difícil separar la comida de lo que se ve desde la mesa. Balcón del Genil juega también con el segundo ingrediente.
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