GRANADA DIGITAL / TRES PUEBLOS DE LA COSTA TROPICAL DESCUBRIR DESDE SEPTIEMBRE/
La cara más rural de la comarca reúne historia, naturaleza, gastronomía y pequeños pueblos con mucho que contar a sus visitantes
La comarca costera es rica por muchos motivos, pero cabe destacar entre sus cualidades la diversidad de su territorio. Y es que se puede pasar de estar en primera línea de playa a la montaña en tan solo unos quince minutos.
A partir de otoño, las escapadas rurales comienzan a cobrar protagonismo. Poco a poco las playas se empiezan a despejar, dando paso a un tipo de vacaciones de menos masificación y más relax. El descenso de las temperaturas y el cambio de paisaje, convierten a ciertas localidades en un enclave especialmente atractivo.
Si justamente estás pensando en darte una escapada a partir de este septiembre, te traemos algunos pueblos que puedes descubrir sin salir de la costa granadina y que quizás no conozcas todavía.
Los Guájares: naturaleza y tranquilidad
Una de las propuestas más interesantes para aquellos que apuestan por un destino tranquilo son Los Guájares. El municipio conformado por tres núcleos (Guájar Faragüit, Guájar Fondón y Guájar Alto) también conocidos como los trillizos, se alza en una zona de barrancos, montañas y parcelas agrícolas.
De ellos, Guájar Faragüit es el que ejerce de capital municipal y donde se encuentran edificios como el Ayuntamiento o también, la Iglesia de San Lorenzo, construida sobre una antigua mezquita. Este núcleo conserva el trazado de una antigua alquería.
El entorno natural es uno de los principales puntos a destacar del municipio. El río Toba atraviesa el valle de Los Guájares y acompaña gran parte de los recorridos entre los tres núcleos. De hecho, existe la conocida como ruta de Los Guájares para aquellos visitantes que apuesten por el senderismo. La ruta es circular y de aproximadamente 17,2 kilómetros con dificultad media.
Por otra parte, el Castillejo es quizás su mayor reclamo histórico. Un antiguo poblado fortificado en lo alto de un cerro que data de finales del siglo XIII o principios del XIV y que conserva restos de la época almohade. El asentamiento está bastante bien conservado, pudiendo incluso apreciarse restos del trazado de sus calles o la distribución de sus casas.

Iglesia de San Lorenzo en Guájar Faragüit | Foto: Mancomunidad de la Costa Tropical
Molvízar: viñedos y paisajes
Muy cerca de la línea de costa se encuentra Molvízar, uno de los municipios que más permite acercar al visitante a la tradición agrícola de la comarca. El paisaje de esta localidad está estrechamente ligado al campo y a los cultivos que sustentan la economía de la zona: viñedos, higueras o frutas subtropicales.
Entre sus principales atractivos destaca la Iglesia de Santa Ana de estilo neoclásico, que fue construida entre el 1785 y 1790. Y más allá del núcleo urbano, Molvízar también ofrece historia y patrimonio que deja entrever que el pasado aún vive en sus calles. En la Loma del Cerrajón se pueden descubrir restos prehistóricos, mientras que en la Loma de Ceres y La Puente se han documentado vestigios romanos.
Molvízar también destaca en lo festivo. La fiesta de moros y cristianos es una de las más curiosas de toda Granada, celebrándose desde finales de siglo por vecinos del pueblo. Estas fiestas tienen lugar en el mes de julio como conmemoración de las luchas entre ambos pueblos en la Edad Media, que concluyeron en 1492 con la Toma de Granada.

Plaza de Molvízar | Foto: Mancomunidad Costa Tropical
Rubite: Vistas y tradición
Rubite es uno de los municipios del interior de la Costa Tropical más tranquilos. Situado a 800 metros sobre el nivel del mar junto a la Sierra de Lújar y el Mediterráneo, cuenta con unos 524 habitantes. Dispone de varios anejos o cortijadas, así como de las playas del Lance y Casarones en su término municipal.
El pueblo permite conocer una Granada mucho más rural. Su núcleo urbano conserva el encanto de los pueblos de montaña: calles estrechas, casas tradicionales y un paisaje marcado por la serranía. Además, ofrece distintas perspectivas del territorio costero.
Justo ese es su principal atractivo turístico. Las montañas, los barrancos y los caminos rurales permiten hacer rutas entre su naturaleza, especialmente a partir de otoño cuando descienden las temperaturas. Desde el Mirador Loma de la Aljibe de hecho, se puede disfrutar de unas vistas magníficas del mar y Sierra Nevada.
Como monumentos para visitar cabe destacar los Tres Aljibes Almohades, que son del siglo XII y se reparten por el municipio. También la Iglesia del muncipio, cuyo interior cuenta con imágenes muy veneradas como la de la Virgen del Carmen, que conserva sus ropajes originales del siglo XVI o la del Nazareno, la única que se salvó en una quema durante la Guerra Civil.

Uno de los aljibes de Rubite | Foto: Mancomunidad Costa Tropical
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