GRANADA DIGITAL / LAS HERIDAS QUE GRANADA AÚN TRATA DE CERRAR UN MES DESPUÉS DE LOS TERREMOTOS /
Las ayudas públicas avanzan mientras persisten viviendas dañadas, familias desalojadas y miles de reclamaciones por la serie sísmica
La serie sísmica comenzó el 15 de agosto y tuvo sus momentos de mayor intensidad durante los días siguientes. Un terremoto de magnitud 4,8 despertó a buena parte de Granada y su Área Metropolitana durante la madrugada de ese sábado. Tres días después, el 18 de agosto, la tierra volvió a rugir con la misma intensidad. Aquel día se registraron cerca de 190 terremotos en una jornada que concentró buena parte de la actividad de todo el episodio. Desde entonces, el escenario ha cambiado.
Más de 1.700 terremotos y una actividad a la baja, pero que no para
El Instituto Geográfico Nacional contabilizaba a comienzos de septiembre 1.693 terremotos, aunque solo 150 habían sido sentidos por la población. La evolución temporal muestra una clara diferencia entre las primeras semanas y el comportamiento posterior: frente a los grandes picos de agosto, septiembre ha dejado movimientos más numerosos pero de magnitudes generalmente bajas.
Eso no significa que la serie haya terminado. El último recordatorio llegó el 16 de septiembre, cuando un terremoto de magnitud 3,1, con epicentro al noroeste de Ogíjares, volvió a sentirse en Granada capital y numerosos municipios del cinturón. El IGN registró además otros movimientos en la zona durante esa jornada.
La diferencia con agosto está en la intensidad. La mayoría de los seísmos recientes se sitúan en magnitudes bajas y la actividad general ha descendido. De hecho, las autoridades habían pasado ya de la fase de emergencia a una situación de preemergencia ante el descenso de la actividad sísmica.
El terremoto que continúa después del terremoto
El problema ahora está en las viviendas e inmuebles. El episodio dejó daños de distinta consideración en edificios, casas e instalaciones públicas y obligó a desalojar inmuebles en varios puntos del Área Metropolitana. Más de 200 personas continuaban fuera de sus hogares un mes después del inicio de la serie.
Las Gabias representa uno de los ejemplos más claros. Allí fueron desalojadas preventivamente 371 viviendas. La situación ha mejorado y la mayoría de las familias ya ha podido regresar, pero a mediados de septiembre todavía quedaban 42 viviendas pendientes de realojo.
El Ayuntamiento ha aprobado un nuevo programa para garantizar alojamiento temporal a las familias que todavía no puedan volver a casa, con 50.000 euros aportados por la Diputación de Granada. También ha establecido una bonificación de hasta el 95% del ICIO para determinadas obras de reparación.
En la capital, el Zaidín se convirtió desde el principio en uno de los principales focos de preocupación. Grietas, desperfectos y desalojos dieron paso a una movilización vecinal que puso sobre la mesa otra consecuencia de los terremotos: la incertidumbre sobre cuándo llegarían las soluciones. De hecho, diferentes instalaciones deportivas de este barrio, como Los Cármenes o el Palacio de Deportes, fueron revisados por los desperfectos ocasionados, manteniéndose el segundo todavía con análisis y desarrollando sus últimos encuentros a puerta cerrada sin afición.
Las solicitudes de indemnización habían superado ya las 49.000, con más de 42.000 correspondientes a viviendas y comunidades de propietarios. La previsión es que la cifra pueda acercarse a las 60.000 reclamaciones. Para afrontar ese volumen, el Consorcio ha ampliado de 150 a 250 los peritos encargados de valorar los daños.
Es una de las claves de esta nueva fase: ya no se trata únicamente de evaluar lo ocurrido, sino de determinar qué daños están cubiertos, cuánto cuesta repararlos y quién debe asumir cada actuación.
46,2 millones de la Junta y zona afectada gravemente por los terremotos
Las administraciones también han empezado a poner cifras sobre la mesa. La Junta de Andalucía anunció el 9 de septiembre un paquete de 46,2 millones de euros para hacer frente a las consecuencias de la serie sísmica. La partida incluye actuaciones en edificios, viviendas, infraestructuras municipales, centros sanitarios y educativos y otros equipamientos.
Entre las actuaciones figura también la rehabilitación de 12 edificios y 150 viviendas de Santa Adela, mientras que la Alhambra contará con más de cuatro millones para actuaciones de seguridad, estabilización y consolidación.
El último gran paso ha llegado esta semana con la declaración de Granada como zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil. La medida abre la puerta a nuevas ayudas estatales para los daños acreditados y permite coordinar la respuesta del Gobierno con la Junta y los municipios afectados.
Pero tampoco supone que el dinero llegue automáticamente a cada afectado. Quedan por concretar procedimientos, requisitos y la valoración individual de los daños.
Un nuevo paradigma
Las calles han recuperado buena parte de su actividad e intentan lidiar con la normalidad. Los desalojos se han reducido y la intensidad de los terremotos ha caído, pero todavía quedan familias esperando, edificios que necesitan obras y miles de expedientes sobre las mesas de las administraciones y las aseguradoras.
La primera batalla fue convivir con el miedo a que la tierra volviera a moverse. La segunda será conseguir que todo lo que dejó a su paso pueda repararse. Algo complejo y difícil de olvidar.
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