GRANADA HOY - "NOS VA A LLEVAR A LA RUINA": EL TEMPORAL DEJA CAMINO INTRANSITABLES Y AMENAZAS LA CAMPAÑA DEL ESPÁRRAGO EN GRANADA -
Cuando las lluvias se desataron hace escasas semanas en el Poniente granadino, pocos imaginaban que las consecuencias iban a ir más allá del barro y los charcos. En el término municipal de Loja han dejado prácticamente inservible uno de los ejes rurales más estratégicos de la zona: el camino de Los Gallumbares. Más del 50% del trazado ha quedado destruido, con desprendimientos, grietas profundas, socavones y tramos donde el asfalto ha desaparecido por completo, según el dossier elaborado por los propios agricultores al que ha tenido acceso Granada Hoy.
“Esto es desastroso, a muchos nos va a llevar a la ruina, es un palo muy gordo”, resume Pedro Sillero, presidente de la cooperativa de Los Gallumbares. El vial permanece totalmente cortado al tráfico de vehículos, maquinaria agrícola e incluso al tránsito a pie en algunos puntos. “La lluvia se ha llevado la carretera entera”, ha indicado a este diario.
El camino discurre desde Ventorros de San José hasta el cruce con la carretera GR-4402, que conecta Huétor Tájar con Montefrío. No es un acceso secundario sin relevancia, puesto que comunica explotaciones agrícolas y ganaderas, conecta diseminados rurales y sirve de vía habitual para vecinos de Ventorros, Zagra, Algarinejo y otros núcleos que lo utilizan para desplazarse a trabajar.
Actualmente, la conexión desde la zona de Cascajal de Urrutia hasta la GR-4402 está interrumpida. En numerosos tramos el camino simplemente ha dejado de existir. Allí donde aún queda firme, el terreno está debilitado y continúa agrietándose días después de la borrasca, lo que incrementa el riesgo de nuevos desprendimientos.
El espárrago, en el aire
El impacto más inmediato es agrícola. En la zona de Los Gallumbares predominan pequeñas explotaciones familiares de espárrago verde, uno de los cultivos que sostienen la economía local. La campaña está a punto de comenzar —en cuestión de dos o tres semanas— y el espárrago no permite margen de error, puesto que, cuando el turión alcanza la altura adecuada, debe cortarse y comercializarse. Si no se recoge a tiempo, pierde valor y deja de producir.
“Muchísimos agricultores no pueden entrar a recoger espárragos porque el camino está totalmente cortado”, explica Sillero. Aunque no existe un recuento oficial cerrado, los productores estiman que entre 100 y 200 hectáreas podrían depender directamente de este acceso.
A ello se suma el final de la campaña de la aceituna. Parte de la cosecha aún está en el árbol y otra en el suelo tras las lluvias. Sin acceso rodado, resulta imposible terminar la recogida y trasladar la producción a las cooperativas más cercanas, como Cerro Gordo en Ventorros de San José o San Isidro en Loja.
“Estás todo el año cuidando el olivo, abonando, podando, arreglando el terreno, y ahora que llega la cosecha no puedes entrar”, lamenta el presidente de la cooperativa.
Explotaciones y servicios comprometidos
Sin embargo, el problema no se limita al campo, ya que se han reportado afecciones directas a la movilidad de los vecinos. El corte del camino ha dejado temporalmente aisladas determinadas parcelas agrícolas y explotaciones ganaderas. En algunos cortijos, la única entrada y salida viable es por Ventorros de San José, en un tramo que ha sufrido menos daños pero que ahora soporta el doble de tráfico, con un firme muy precario.
El vial también se utiliza para transporte escolar, recogida de leche en explotaciones ganaderas y desplazamientos laborales diarios hacia La Fábrica, Huétor Tájar o Montefrío. Agricultores consultados aseguran que los rodeos pueden suponer decenas de kilómetros adicionales, con el consiguiente aumento de tiempo y coste.
En caso de emergencia sanitaria o necesidad urgente de abastecimiento, la situación preocupa especialmente a los vecinos de la zona, que dependen de un único acceso operativo.
Un problema que se extiende
Aunque el caso de Los Gallumbares es uno de los más visibles, la situación no es aislada. Desde ASAJA Granada, su secretario general, Manuel del Pino, confirma a Granada Hoy que la organización ha recibido comunicaciones de daños en caminos rurales en distintas comarcas de la provincia.
En el caso del espárrago, ASAJA estima (con cautela y pendiente de revisión) que podrían estar afectadas en torno a 800 parcelas en Granada, lo que implicaría a varios centenares de productores. “Para esa parte que tenga el acceso imposibilitado, sí puede peligrar el inicio de campaña”, señala Del Pino.
La organización agraria enmarca lo sucedido en un problema estructural de mantenimiento. “El mantenimiento en general de los caminos públicos es muy deficiente”, afirma, apuntando a que la competencia recae fundamentalmente en los ayuntamientos y que sería necesaria una inversión extraordinaria tras el temporal.
Ayudas y exclusiones
A esta situación se suma la polémica generada por el decreto estatal de ayudas por el temporal, que según ASAJA deja fuera a más de la mitad de las comarcas agrarias de la provincia, pese a que también han sufrido daños en cultivos, infraestructuras y caminos.
Los agricultores temen que, además de las pérdidas directas por no poder acceder a sus fincas, la falta de cobertura institucional agrave el impacto económico de una campaña que ya estaba condicionada por el incremento de costes de producción.
Mientras tanto, en Los Gallumbares, el tiempo corre. Cada día que pasa sin intervención reduce el margen de reacción. “En la edad que tengo, nunca había visto una cosa así”, concluye Sillero.
En el campo, la campaña no se detiene. Y el espárrago no espera.





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